sábado, 12 de marzo de 2016

Conceptos y Clasificaciones en Insuficiencia Cardíaca



La Insuficiencia Cardíaca (IC) o fallo cardiaco esta considerada uno de los problemas de salud publica mas importantes del siglo XXI. La carga medica y social es enorme. Se ha estimado que el 2% de la población de los países desarrollados tienen IC llegando a mas de 10% en personas de 70 años o mas.





La Insuficiencia cardiaca es mencionada en 1 de cada 9 certificados de defunción de EE.UU. Se ha estimado que el 7% de todas las muertes cardiovasculares son debidas a IC.
En este país el costo generado por esta entidad supera los 40 billones de dólares.




A pesar de los progresos médicos realizados en los últimos 20 años este síndrome sigue generando elevada morbilidad y mortalidad. Se ha estimado que entre el 30 a 40% de los pacientes con este diagnostico fallecen en el primer año del desarrollo de los síntomas. Incluso aun teniendo la mejor terapéutica moderna, que incluye los mejores medicamentos y terapia de resincronización, la IC esta asociada con una mortalidad anual de 10%.



Aquí le presento una revision de los últimos conceptos y clasificaciones de Insuficiencia cardíaca basado en las ultimas guías publicadas.




Referencias



Yancy, CW et al.  2013 ACCF/AHA Heart Failure Guideline. Circulation published online June 5, 2013; 128-000.

ESC Guidelines for the diagnosis and treatment of acute and chronic heart failure 2012. European Heart Journal (2012) 33, 1787–1847 doi:10.1093/eurheartj/ehs104. 



















sábado, 5 de marzo de 2016

Las App y la Salud

Medir la Presión Arterial con el teléfono puede ser peligroso.

El control adecuado de la presión arterial salva vidas. Esta afirmación está basada en el beneficio que se obtiene al tratar pacientes con alto riesgo cardiovascular. Además, evita complicaciones peligrosas que pueden dejar secuelas graves.
Si tenemos una forma fácil de saber nuestros valores de presión arterial, como en aplicaciones de teléfono, esto debería ser un gran adelanto. Así lo han pensado miles de personas que han adquirido una aplicación de medición de la presión arterial desde el año 2014.


Pero hay que hacerse las siguientes preguntas: ¿Son confiables? ¿Miden correctamente la presión arterial?
Acaba de ser publicado (JAMA. Marzo 2, 2016) el primer estudio que buscaba contestar estas preguntas y la respuesta encontrada es decepcionante y peligrosa.
El estudio fue realizado en la Universidad de Johns Hopkins. El diseño buscaba validar la confiabilidad de las mediciones registradas por la aplicación The Instant Blood Pressure app (IBP; AuraLife) que utiliza una técnica en la cual el borde superior del teléfono inteligente es colocado en el lado izquierdo del tórax y al mismo tiempo la persona coloca su dedo indice izquierdo o derecho sobre la camara del telefono. Las mediciones obtenidas eran contrastadas con las mediciones realizadas por el personal de la investigación utilizando un protocolo estandarizado utilizando esfigmomanómetros validados (OMRON). 






Los resultado mostraron diferencias entre la app IBP y la medición estándar de 12.4 mmHg para la presión sistólica y 10.1 mmhg para la presión diastólica. Con respecto a la presión sistólica, 59% presentaron diferencias de hasta 15 mmhg y sólo 24% de las mediciones se encontraron dentro de 5 mmhg de diferencia. En relación a la presión diastólica, las diferencias dentro de 5 mmhg se encontraron en 26% de los pacientes y en 70%  las diferencias de hasta 15 mmhg. Esto representa el mas bajo rango de precisión basado en las guías británicas de hipertensión arterial. .

La sensibilidad y especificidad para detectar adecuadamente presiones arteriales en el rango de hipertensión (PAS mayor a 140 mmhg, PAD mayor a 90 mmhg) fueron 0,22 y 0.92 respectivamente. 

De manera práctica el estudio muestra que el 80% de las personas con presión arterial elevada mostraban valores falsos de presión en rango normal.






Esta aplicación fue adquirida por cientos de miles de personas. Se siguen vendiendo aplicaciones similares sin estudios de validación.  Los resultados e implicaciones de este estudio tiene relevancia para los individuos y para la salud pública.


ACTUALMENTE NO SE DEBEN UTILIZAR APLICACIONES DE MEDICIÓN DE PRESIÓN ARTERIAL PARA LA EVALUACIÓN Y TITULACIÓN DE MEDICAMENTOS.
Desde el año pasado EE.UU. comenzó una regulación de todas las aplicaciones tecnológicas relacionadas a la salud para evitar que sean utilizadas por el público sin ser previamente validadas.
Por los momentos hay que mantener la toma de presión arterial con dispositivos manuales o automáticos validados. Para lo demás, hay que esperar.

domingo, 21 de febrero de 2016

Infarto por Cocaína

Infarto por Cocaína


De manera cada vez más frecuente nos enteramos del fallecimiento de algún personaje famoso como consecuencia del uso de drogas ilícitas. Por cada famoso debemos imaginar que existe un gran número de personas comunes que contribuyen a generar una estadística, siempre creciente, de víctimas mortales de estas sustancias. La cocaína es una de las estrellas principales dentro de las más dañinas. Algunos la utilizan como droga recreativa, otros para aumentar la capacidad productiva, pero lo cierto es que todo el que la consume está jugando la ruleta rusa, esa del revólver en la cabeza, aunque en este caso el revólver apuntaría al corazón.

La Cocaína (benzoilmetilecgonina) es un alcaloide extraído de la planta de coca. Está disponible para consumo oral, intravenoso e intranasal. La forma denominada “crack” es estable en el calor y puede ser fumada. Cuando se aplica localmente la cocaína produce un efecto analgésico debido a que inhibe la permeabilidad de la membrana celular al sodio, bloqueando el inicio y transmisión de los impulsos nerviosos. Cuando se consume ejerce sus efectos alterando a las neuronas y afectando la transmisión nerviosa. La cocaína bloquea que los neurotransmisores noradrenalina y dopamina sean recapturados luego de su liberación inicial, provocando un exceso de ellos en el sitio del receptor post-sináptico. En resumen, la cocaína actúa como un poderoso agente simpático-mimético, es decir, el que potencia y aumenta el efecto simpático.   

El uso/consumo de cocaína ocupa el segundo lugar, después de marihuana, como droga ilícita en EE.UU. Existen múltiples elementos relacionados entre esta droga y el desarrollo de isquemia e infarto del corazón, entre los cuales destacan:   
1) Incremento de la necesidad (demanda) de oxígeno, en presencia de un aporte fijo o disminuido.
2) Vasoconstricción acentuada de las arterias coronarias.
3) Aumento de la agregación plaquetaria y formación de trombo, el coágulo patológico.

La cocaína induce incremento en los tres principales determinantes del consumo miocárdico de oxígeno: frecuencia cardíaca, presión arterial y contractilidad del ventrículo izquierdo. Al mismo tiempo, la droga causa vasoconstricción de las arterias coronarias epicárdicas, lo que genera que el aporte de oxigeno disminuya incluso con a pesar del incremento en la demanda. El efecto de vasoconstricción puede ocurrir en segmentos normales o enfermos de las coronarias. Esta vasoconstricción inducida por cocaína resulta principalmente de la estimulación de los receptores alfa-adrenérgicos localizados en las coronarias, dato que hay que tener en cuenta debido algunos medicamentos de uso frecuente en el tratamiento del Infarto del Corazón, como los beta-bloqueadores, pueden empeorar la vasoconstricción. 

La droga también causa incremento en la producción endotelial de la endotelina (potente vasoconstrictor) y disminuye la producción de óxido nítrico (potente vasodilatador), efectos todos que incrementan la vasoconstricción.    

Los efectos deletéreos de la cocaína son exacerbados por el uso concomitante del cigarrillo, que también puede provocar vasoconstricción mediante estimulación alfa adrenérgica. energética. El incremento de la frecuencia cardiaca y de la presión arterial es mucho mas intenso con esta combinación que con cada uno por separado.

El dilema médico en la emergencia ocurre cuando se presenta un paciente con un cuadro clínico similar al infarto del miocardio. En el electrocardiograma se puede detectar elevación persistente del segmento ST o elevación transitoria del ST. Esto último se puede observar en vasoespasmo coronario y hace sospechar el efecto de la cocaína. Se ha estimado que aproximadamente 6% de las personas que presentan dolor torácico después del consumo de cocaína desarrollan Infarto del Miocardio. El paciente típico es un hombre alrededor de 30 años de edad con tabaquismo como principal factor de riesgo asociado. No se ha demostrado relación entre la ocurrencia del Infarto y el tiempo o la dosis de consumo. Este puede ocurrir incluso en usuarios de primera vez. El riesgo es más alto dentro de la primera hora del consumo (24 veces más alto), declinando rápidamente. Sin embargo, se han descrito casos que ocurren pocos días después, lo que se ha relacionado con el efecto de al menos 2 metabolitos mayores del alcaloide. Cuando ocurre elevación transitoria del ST los pacientes deben ser manejados inicialmente con benzodiacepinas y vasodilatadores intravenosos. Se deben evitar los beta-bloqueadores, en especial propranolol, y en caso de ser necesario su uso debido a elevación importante de la presión arterial y/o taquicardia, preferir los que poseen efecto bloqueante alfa (carvedilol). También se ha utilizado la fentolamina, bloqueante alfa, sobre todo para el control de las crisis hipertensivas generadas por la droga. Algunos autores recomiendan la asociación de nitratos y verapamil en pacientes con Infarto del miocardio relacionado a cocaína. El resto del tratamiento es similar al tratamiento convencional de los síndromes coronarios agudos.  


En un registro médico de EE.UU. que evaluó 10.085 adultos con edades entre 18 y 45 años, se determinó que el 25% de los Infartos de Miocardio fueron atribuidos al uso de cocaína. 
Qureshi AI, et al: Cocaine use and the likelihood of nonfatal myocardial infarction and stroke: Data from the Third National Health and Nutrition Examination Survey. Circulation 103:502, 2001.


Dentro de los elementos de diagnóstico, es importante destacar que la medición de la enzima CPK, un marcador de necrosis miocárdica usado comúnmente, no es confiable en pacientes con infarto relacionado con la cocaína. Cerca de la mitad de las personas que consumen cocaína tiene elevada esta enzima, lo que se ha relacionado con lesión muscular (rabdomiolisis). Por esto, cuando se sospecha de evento isquémico relacionado a la cocaína, las troponinas son las enzimas de preferencia. La cocaína tiene una vida media de 45-90 minutos, por lo que puede ser detectada en suero u orina solo algunas horas después de su uso. Los metabolitos de la cocaína, sin embargo, son detectados en sangre u orina entre 24-36 horas después del uso de la droga, por lo que pueden ser utilizados como indicadores de ingestión reciente.  
Otras complicaciones frecuentes relacionadas con la cocaína son: crisis hipertensivas, arritmias cardiacas y disección aórtica. Incluso se considera que este alcaloide es una cardiotoxina, debido a que es causa frecuente de miocarditis, una inflamación severa y peligrosa del musculo cardiaco.  

Complicaciones cardiovasculares del uso de cocaína.
Isquemia miocárdica
Angina de pecho
Infarto del miocardio
Muerte súbita
Arritmias
Edema pulmonar
Miocarditis
Endocarditis
Disección aórtica
Braunwald´s Heart Disease a Textbook of Cardiovascular Medicine. 10th edition. 2015.  


A continuación podemos observar el efecto directo de la cocaína sobre las arterias coronarias. En la primera imagen vemos un vasoespasmo severo inducido por la droga y posteriormente la respuesta a vasodilatadores durante el cateterismo cardiaco. En este caso la paciente presento paro cardiaco y falleció de complicaciones del infarto del miocardio.
(Cocaine-Induced Coronary-Artery Vasospasm.  Almaddah N, Ajayi T. N Engl J Med 2016; 374: e5February 4, 2016).  

Vasoespasmo severo
resolución de vasoespasmo luego de nitroglicerina intracoronaria







Referencias
1- Capítulo 8: Elevación transitoria del ST.  En: Carrillo E (ed): Protocolos en Cuidados Coronarios. 3era edición. 2014. 
2- Braunwald´s Heart Disease a Textbook of Cardiovascular Medicine. 10th edition. 2015.
3- Qureshi AI, et al: Cocaine use and the likelihood of nonfatal myocardial infarction and stroke: Data from the Third National Health and Nutrition Examination Survey. Circulation 103:502, 2001.
4- Almaddah N, Ajayi T: Cocaine-Induced Coronary-Artery Vasospasm.  N Engl J Med 2016; 374: e5February 4, 2016.





























sábado, 6 de febrero de 2016

Los Cinco Cuadrados

Emergencias Cardiovasculares. Abordaje de los Cinco Cuadrados.


El abordaje de los Cinco Cuadrados ha sido una herramienta conceptual utilizada por la Asociación Americana del Corazón (AHA) en la enseñanza del manejo adecuado de las Emergencias Cardiovasculares.
Consiste en una secuencia de Cinco pasos cada uno con Cuatro elementos.

Paso 1

ACLS primario o básico.
Soporte cardiovascular básico: C-ABD antiguo ABCD primario.
Compresiones torácicas-- vía aérea-- ventilación-- desfibrilación.

Paso 2

ACLS secundario o avanzado.
Soporte cardiovascular avanzado. ABCD secundario.
Manejo avanzado de vía aérea-- ventilación evaluada con dispositivos-- compresiones torácicas continuadas-- diagnostico diferencial


Paso 3

Oxigeno, acceso a vía venosa, motorización electrocardiográfica y administración de líquido.


Paso 4

Determinación de los signos vitales.
Presión arterial--  frecuencia cardíaca-- frecuencia respiratoria-- temperatura.

Paso 5

Evaluación del problema predominante de la Emergencia Cardiovascular:

  • Volumen (excesivo o inadecuado),
  • Resistencia vascular (excesiva o inadecuada),
  • Función de bomba disminuida,
  • Alteraciones de de la frecuencia cardíaca (bradicardias o taquicardias).

Fuente: ACLS Resource text 2008. American Heart Association.



domingo, 28 de septiembre de 2014

Calculador de Riesgo Cardiovascular


Calculador de Riesgo Cardiovascular. 


El día 29 de septiembre es el Día Mundial de Corazón. 

En este año la Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha desarrollado una calculadora de Riesgo Cardiovascular que se puede bajar de manera gratuita a tu PC, iphone o android.
El calculador de Riesgo Cardiovascular de la OPS es una adaptación para América latina y el Caribe del puntaje del estudio Framingham.

http://www.paho.org/hq/index.php?option=com_content&view=article&id=10005&Itemid=41101 



miércoles, 27 de agosto de 2014

Sabiduría en Medicina

Perlas de Sabiduría en Medicina



 El sentido común aplicado al razonamiento clínico


  •      Common things occur commonly.
  •      When you hear hoofbeats, think of horses, not zebras.
  •   Place your bets on uncommon manifestations of common conditions, rather than common manifestations of uncommon conditions.
  •      If what you are doing is working, keep on doing it.
  •      If what you are doing is not working, stop doing it.
  •      If you don’t know what to do, don’t do anything.
  •      Above all, never let a surgeon get your patient.



  •      Las cosas comunes ocurren comúnmente.
  •      Cuando oiga sonido de cascos, piense en caballos no en cebras.
  •     Apueste por manifestaciones poco comunes de enfermedades comunes, en lugar de manifestaciones comunes de condiciones poco comunes.
  •      Si lo que está haciendo esta funcionando, sígalo haciendo.
  •      Si lo que está haciendo no funciona, deje de hacerlo.
  •      Si no sabe qué hacer, no haga nada.
  •      Sobre todas las cosas, nunca permita que un cirujano vea a su paciente.  


Matz R: Principles of Medicine, NY State J Med 77:99-101, 1977.


Diabetes y Prediabetes


Diabetes y Pre-Diabetes.

Publicado en el Libro Hiperglicemia y Enfermedad Cardiovascular. 
Autor/Editor: Carrillo E. 2009. 

La diabetes mellitus (DM) es una enfermedad en continua evaluación e investigación. En los últimos años se han modificado los criterios para su diagnóstico, nos hemos percatado de la importancia de la hiperglicemia -independientemente del diagnostico de diabetes-, ha emergido el concepto de síndrome metabólico -no exento de criticas y detractores-, existe una percepción clara de que la obesidad es muchísimo mas que un problema estético y, finalmente, hemos identificado que los pacientes con estas alteraciones metabólicas presentan una elevada tasa de eventos cardiovasculares incapacitantes y mortalidad. Sin embargo, a pesar de todo este incremento en el conocimiento de los trastornos metabólicos y su relación con la enfermedad cardiovascular, también somos testigos de publicaciones y estadísticas de la Organización Mundial de la Salud que anuncian que en los próximos años debemos esperar que un aumento de proporciones epidémicas en la tasa de la enfermedad y sus complicaciones.  
La Asociación Americana de Diabetes (ADA) define la diabetes mellitus como un grupo de enfermedades metabólicas caracterizadas por hiperglicemia, que pueden ser consecuencia de defectos en la secreción de insulina, acción de la insulina o de ambos. La hiperglicemia crónica esta asociada con daño, disfunción y fallo de varios órganos, especialmente ojos, riñones, nervios, corazón y grandes vasos1.
La diabetes mellitus tipo 2 es la forma de diabetes que afecta 90-95% de los individuos con esta enfermedad y es a la que nos referiremos en este libro. Esta caracterizada por la combinación de disminución de la secreción de insulina y disminución de la acción de la insulina. Este tipo de diabetes, de la que se espera un crecimiento epidémico en los próximos años, genera un riesgo 2-4 veces mayor para el desarrollo de enfermedad cardiovascular cuando es comparada con la población general2. Aproximadamente de 75-80% de la mortalidad de estos pacientes es secundaria a estas complicaciones cardiovasculares3-5. Incluso se ha estimado que el diagnostico de este enfermedad conlleva un riesgo equivalente al de la enfermedad coronaria6.      
 Por supuesto, el conocimiento moderno de epidemiología y estudios clínicos nos han demostrado que la DM es mucho mas que la elevación de la glucosa en sangre. Este es un desorden complejo con anormalidades en el metabolismo de carbohidratos, proteínas y grasas. Sin embargo, la hiperglicemia es característica de todas las formas de diabetes y es el elemento del que depende su diagnostico.   
Con esta idea en mente podemos entender que el diagnostico de la enfermedad se establece mediante puntos de corte de glicemia (tabla 1)1. Sin embargo, los valores de glucosa en sangre tienen una distribución continua en la población, de manera similar a los valores de presión arterial o de colesterol. Por lo tanto, el diagnostico medico de la enfermedad se basa en la definición arbitraria de puntos de corte transformando esta variable continua en una variable dicotómica, es decir, existe o no existe diabetes. Esto plantea limitaciones para el propio concepto de enfermedad, sobre todo en su relación con la enfermedad cardiovascular.
Convencionalmente el punto de corte de glicemia utilizado para definir diabetes es aquel que de ser mantenido por largo plazo generará daño microvascular, específicamente retinopatía7. Sin embargo, cuando tomamos en cuenta el daño macrovascular, notamos que la mayoría (66%) de las complicaciones ocurren en individuos aparentemente sanos sin diagnostico de diabetes, pero con elevación de la glicemia y HbA1c (hemoglobina glicosilada) mayor de 6%8. Es evidente entonces, que los diabéticos tienen un riesgo elevado de enfermedad cardiovascular, sin embargo, gran proporción de estas complicaciones ocurre en individuos con glicemia elevada pero menor a 126 mg/dl. Esta condición es conocida actualmente como Pre-diabetes. En la tabla 2 se presentan los criterios diagnostico de esta condición clínica.  
Desde el punto de vista de prevención el concepto de Pre-diabetes es útil al menos por dos grandes razones: la primera, porque establece un estado previo a la diabetes en donde existe elevación de la glicemia por encima de valores considerados fisiológicos o normales y que puede evolucionar al desarrollo pleno de la enfermedad; y la segunda, porque nos demuestra que incluso elevaciones discretas de la glicemia identifica individuos con riesgo de presentar complicaciones e incremento de la mortalidad cardiovascular9.
La recomendación es que en individuos con elevación de glicemia o en los estadios asintomáticos iniciales de la diabetes se debe realizar la prueba de tolerancia oral a la glucosa (PTOG), conducta que permite una mejor precisión de diagnostico10.
Hiperglicemia y desarrollo de Diabetes.
El desarrollo de la hiperglicemia y finalmente diabetes esta claramente relacionado con el estilo de vida moderno. Sedentarismo y obesidad de distribución central (ver capitulo 3) se han relacionado con alteraciones en el efecto de la insulina (resistencia a la insulina). El organismo siempre busca evitar el estado de hiperglicemia por lo que al existir resistencia a la insulina este lo compensa sintetizando mas insulina, estado conocido como hiperinsulinemia compensatoria. Este “etapa” puede ser una respuesta adaptativa útil por un tiempo, pero al final, siempre lleva a agotamiento de las células B del páncreas y a hiperglicemia franca11.
Se estima que esta etapa de resistencia a la insulina e hiperinsulinemia, con glicemia relativamente normal, se inicia de 9 a 12 años antes del diagnostico clínico de diabetes, y que la diabetes en general se diagnostica 4 a 7 años después de su inicio12. Este periodo es una ventana clave para la prevención y en donde existen oportunidades de cambiar la historia natural de la enfermedad.   



Tabla 1. Criterios Diagnósticos de Diabetes.
1.      Síntomas de diabetes mas un valor casual de glucosa en plasma >200 mg/dl. Valor casual es definido como cualquier momento del día sin importar el tiempo desde la última comida. Síntomas clásicos de diabetes: poliuria, polidipsia, polifagia y pérdida inexplicable de peso.
2.      Glucosa plasmática en ayunas (GPA) > 126 mg/dl. Ayuno definido como un periodo mínimo de 8 horas sin ingesta calórica.
3.      Glucosa plasmática >200 mg/dl a las dos horas en prueba oral de tolerancia a la glucosa (PTOG). Esta prueba se realiza en ayunas y luego de una ingesta de 75 gr de glucosa anhidra diluida en agua.  
       Todos estos criterios deberían ser confirmados en día distinto.

Tabla 2. Pre-Diabetes. Criterios diagnósticos.
1.      Glucosa plasmática en ayunas (GPA) > 100 mg/dl y < 126 mg/dl. Ayuno definido como un periodo mínimo de 8 horas sin ingesta calórica.
2.      Glucosa plasmática >140 mg/dl y < 200 mg/dl, a las dos horas en prueba oral de tolerancia a la glucosa (PTOG). Esta prueba se realiza en ayunas y luego de una ingesta de 75 gr de glucosa anhidra diluida en agua.  
       Todos estos criterios deberían ser confirmados en día distinto.

Hiperglicemia y Enfermedad Cardiovascular.
Las formas de evaluar la hiperglicemia, verbigracia: glicemia en ayunas o glicemia post-carga de glucosa, evalúan aspectos distintos de la fisiología del metabolismo de la glucosa. La hiperglicemia post-carga revela el incremento agudo en sangre luego de una carga de glucosa, mientras que la glicemia en ayunas muestra la concentración de la glucosa luego de ayuno nocturno y refleja principalmente la producción hepática de glucosa. Ambas se han relacionado con enfermedad cardiovascular. Hace algunos años un meta-análisis de 20 estudios epidemiológicos mostró la relación entre la hiperglicemia en ayunas y post-prandial con la incidencia de enfermedad cardiovascular en sujetos sin diabetes13. Sin embargo, los resultados de otros estudios más recientes, y con control de factores de confusión, ha incrementado el valor de la glicemia post-carga como un mejor predictor de enfermedad cardiovascular14-20.
Las guías europeas de diabetes, pre-diabetes y enfermedad cardiovascular10 establecen lo siguiente: El examen de la glucosa post-prandial (post-carga) proporciona una mejor información acerca del riesgo de enfermedad cardiovascular que la glucosa en ayunas, y la elevación de la glucosa post-prandial también predice el riesgo cardiovascular en sujetos con niveles normales de glucosa en ayunas. Recomendación Clase I, Nivel de evidencia A10.   
Hiperglicemia y Síndrome Metabólico.
La asociación entre hiperglicemia, hipertensión, obesidad y dislipidemia ha sido conocida desde hace muchos años y Reaven21, hace más de una década, describió que esta conexión es mediada por la resistencia al efecto de la insulina.
Síndrome metabólico, Síndrome X, Síndrome de resistencia a la insulina, han sido varios de los nombres que ha recibido esta asociación de factores relacionados con incremento del riesgo cardiovascular. Existen al menos 5 formas de diagnosticar el Síndrome Metabólico, lo que ha generado confusión y detractores. En la tabla 3 podemos encontrar los criterios diagnósticos de este síndrome utilizando la clasificación del ATP III (Adult Treatment Panel III)22. El capitulo 3 esta enfocado en la obesidad abdominal y riesgo cardiovascular.           
Es importante señalar algunos puntos con respecto al síndrome metabólico.
1)      Los elementos que mejor se han relacionado con riesgo de diabetes y/o enfermedad cardiovascular son la elevación de la glicemia y la obesidad abdominal (tratados de manera especial en este libro).
2)      No existe base clara para excluir/incluir criterios
3)      Algunos criterios son ambiguos, por ejemplo: PA 130/85 mmHg, ¿Limite superior normal? ¿Pre-hipertensión? ¿Hipertensión lábil?
4)      No todos los expertos están de acuerdo en utilizar el concepto. En el año 2005, las Asociaciones Americana y Europea de Diabetes (ADA y EASD), publicaron un editorial conjunto llamando a hacer una re-evaluación acerca del síndrome metabólico como una entidad patológica. Dos cuestionamientos merecen especial atención: el riesgo cardiovascular atribuible al síndrome metabólico puede no ser mayor al riesgo de los componentes individuales, y el tratamiento para el síndrome no es diferente del tratamiento del rasgo individual23, algunos consideran que estos cuestionamientos evidencian que los diabetólogos evalúan el síndrome desde una perspectiva fisiopatológica24.       
5)      La Asociación Americana del Corazón (AHA), en cambio, ha estimulado la utilización del concepto de síndrome metabólico definido como una constelación de factores asociados con riesgo incrementado de enfermedad ateroesclerótica y de diabetes mellitus, a pesar de tener múltiples causas25. Esto colocaría a los cardiólogos americanos con una perspectiva de epidemiología clínica24.
6)      Las guías europeas de diabetes, pre-diabetes y enfermedad cardiovascular10 aportan lo siguiente: “El Síndrome Metabólico identifica personas con un riesgo cardiovascular mas alto que la población general, aunque puede no proveer una mejor o incluso similar predicción de riesgo cardiovascular que los scores basados en los factores de riesgo cardiovasculares mayores (edad, presión arterial, tabaquismo, colesterol sérico). Recomendación Clase II, nivel de evidencia B”.

Tabla 3. Criterios diagnósticos del Síndrome Metabólico (ATP III).
Al menos 3 de los siguientes:
1.     Glucosa plasmática en ayunas (GPA) > 100 mg/dl*.
2. Circunferencia abdominal >90cm en el hombre, >80cm en la mujer (valores recomendados para población latina).
3.      Triglicéridos > 150 mg/dl.
4.      HDL < 40 mg/dl en el hombre, <50 mg/dl en la mujer.
5.      Presión arterial >130/85 mmHg. 
*Criterio de glicemia actualizado por la ADA.

Finalmente presentamos un gráfico que puede resumir este capitulo (ver figura 1). La población general presenta un riesgo cardiovascular global basado en los factores de riesgo cardiovascular mayores. Los individuos con elevación de la glicemia, presentando criterios de pre-diabetes o acompañando la obesidad abdominal, tienen un riesgo cardiovascular mayor, similar o muy cercano al de las personas diabéticas.







Figura 1. Relación de Hiperglicemia y Diabetes con Riesgo Cardiovascular.       



Elementos Clave de Hiperglicemia, Pre-diabetes y Enfermedad Cardiovascular:
1)    Se ha estimado que la hiperglicemia y la resistencia a la insulina se inicia 9 a 12 años antes del diagnostico clínico de diabetes.
2)      La pre-diabetes, definida como glicemia anormal en ayunas o intolerancia a la glucosa, tiene relación clara con el desarrollo de enfermedad cardiovascular, pero con poca o ninguna relación con enfermedad microvascular.
3)      La relación entre el hiperglicemia y la enfermedad cardiovascular debe ser vista como un continuum. Por cada incremento de 1% de HbA1c hay un incremento definido en el riesgo cardiovascular.
4)    El concepto de Síndrome Metabólico es una herramienta útil para identificar personas con riesgo incrementado para enfermedad cardiovascular y diabetes, sin embargo, puede no ser superior a la utilización de otros tipos de score de riesgo cardiovascular.
Referencias
1.       American Diabetes Association. Diagnosis and Classification of Diabetes Mellitus. Diabetes Care 2008; 31, Supp 1: S55-S60.
2.       Savage P: Cardiovascular complications of diabetes mellitus: what we know and what we need to know about their prevention. Ann Intern Med 1996; 1241: 123-126. 
3.       Stamler J, Vaccaro O, Neaton JD, Wentworth D: Diabetes, other risk factors, and 12-yr cardiovascular mortality for men screened in the Multiple Risk Factor Intervention Trial. Diabetes Care. 1993; 16: 434-444.
4.       Hu FB, Stampfer MJ, Solomon CG, Liu S, Willett WC, Speizer FE, et al: The impact of diabetes mellitus on mortality from all causes and coronary heart disease in women: 20 years of follow-up. Arch Intern Med 161: 1717–1723, 2001
5.       Fox CS, Coady S, Sorlie PD, Levy D, Meigs JB, D’Agostino RB Sr,et al: Trends in cardiovascular complications of diabetes. JAMA 292: 2495–2499, 2004.
6.       Haffner SM, Lehto S, Ronnemaa T, Pyorala K, Laakso M: Mortality from coronary heart disease in subjects with type 2 diabetes and in nondiabetic subjects with and without prior myocardial infarction. N Engl J Med 339:229–234, 1998.
7.       WHO Consultation. Definition, diagnosis and classification of diabetes mellitus and its complications. Part 1: diagnosis and classification of diabetes mellitus. Geneva: World Health Organisation; 1999. Report no. 99.2.
8.       Khaw KT, Wareham N, Bingham S et al.: Association of hemoglobin A 1c with cardiovascular disease and mortality in adults: the European Prospective Investigation into Cancer in Norfolk. Ann Intern Med 2004; 141: 413–420.
9.       Haffner SM, Stern MP, Hazuda HP, Mitchell BD, Patterson JK: Cardiovascular risk factors in confirmed prediabetic individuals: does the clock for coronary heart disease start ticking before the onset of clinical diabetes? JAMA 263:2893–2898, 1990.
10.    Guidelines on diabetes, pre-diabetes, and cardiovascular diseases: The Task Force on Diabetes and Cardiovascular Diseases of the European Society of Cardiology (ESC) and of the European Association for the Study of Diabetes (EASD). European Heart Journal Supplements (2007) 9 (Supplement C), C3–C74.
11.    Reaven G: Compensatory Hyperinsulinemia and the Development of an Atherogenic Lipoprotein Profile: The Price Paid to Maintain Glucose Homeostasis in Insulin-Resistant Individuals. Endocrinol Metab Clin N Am 2005; 34: 49-62.
12.    Harris MI, Klein R, Welborn TA, Knuiman MW. Onset of NIDDM occurs at least 4-7 yr before clinical diagnosis. Diabetes Care 1992; 15: 815-19.
13.    Coutinho M, Gerstein HC, Wang Y, Yusuf S: The relationship between glucose and incident cardiovascular events: a metaregression analysis of published data from 20 studies of 95,783 individuals followed for 12.4 years. Diabetes Care 22:233–240, 1999.
14.    Qiao Q, Jousilahti P, Eriksson J, Tuomilehto J. Predictive properties of impaired glucose tolerance for cardiovascular risk are not explained by the development of overt diabetes during follow-up. Diabetes Care 2003; 26: 2910–2914.
15.    Shaw JE. Isolated post-challenge hyperglycaemia confirmed as a risk factor for mortality. Diabetologia 1999; 42:1050–1054.
16.    Rodriguez BL et al. Glucose intolerance and 23-year risk of coronary heart disease and total mortality: the Honolulu Heart Programme. Diabetes Care 1999; 22: 1262–1265.
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